El alumnado de 4.º de ESO de nuestro centro ha participado en el concurso Super Coder, una iniciativa impulsada por ITP Aero en colaboración con Code.org, cuya final se ha celebrado en un escenario tan emblemático como el Museo Guggenheim Bilbao.
El equipo ha conseguido un tercer premio, reconociendo el trabajo, la creatividad y el enfoque educativo de su propuesta.
El proyecto presentado, HEGALKIDE, da respuesta al reto planteado en esta edición del concurso, centrado en el ODS 4: Educación de calidad. A través del desarrollo de un videojuego educativo, el alumnado ha diseñado una herramienta pensada para que estudiantes de Educación Primaria y Secundaria puedan aprender, de forma sencilla, dinámica y motivadora, conceptos básicos de aeronáutica.
Según se recoge en la presentación defendida durante la exposición, el equipo partió de una idea clara: el aprendizaje debe ser accesible para todas las personas y el juego es una vía eficaz para hacerlo más atractivo y significativo
Bajo esta premisa, HEGALKIDE combina una historia interactiva, contenidos didácticos y una dinámica lúdica que permite aprender mientras se juega.
El videojuego se estructura en tres grandes bloques. En primer lugar, una historia guiada en la que un personaje acompaña al jugador explicando las partes principales de un avión —cabina, alas, ruedas y turbinas—, ofreciendo además la posibilidad de personalizar distintos elementos de la aeronave. Cada parte incluye explicaciones breves y adaptadas al nivel del alumnado, favoreciendo un aprendizaje rápido e intuitivo. En una segunda fase, el conocimiento adquirido se pone en práctica a través de un juego final, en el que el avión debe mantenerse en vuelo, esquivar obstáculos y aprovechar corrientes de viento para sumar puntos
Más allá del resultado en la competición, la experiencia ha supuesto un importante proceso de aprendizaje para el alumnado participante. A lo largo del proyecto, han desarrollado competencias técnicas en programación y pensamiento computacional, al tiempo que han reforzado habilidades transversales como el trabajo en equipo, la creatividad, la constancia y la resolución de problemas. Todo ello les ha permitido comprobar que la curiosidad y la motivación son motores clave del aprendizaje cuando la tecnología se pone al servicio de la educación.
El equipo ha estado formado por Aitor Jiménez, Aitana Augusto, Mikel Sardón, María González, Pablo Albo, Carolina Soler, Anna Gaztañaga y Maider Mendizabal, quienes han defendido su proyecto con solvencia ante el jurado, demostrando el potencial del alumnado de ESO para abordar retos tecnológicos con impacto educativo y social.
El concurso Super Coder se ha consolidado en los últimos años como un referente en Euskadi para acercar el lenguaje computacional a las nuevas generaciones, fomentar vocaciones STEAM y promover la igualdad de oportunidades en el acceso a la tecnología. Un contexto idóneo en el que nuestro alumnado ha vuelto a dejar huella con una propuesta que une educación, innovación y diversión.









