De grabar sus primeras historias con el móvil a ganar el Premio Saregabe de SanturZine 2026. Asier Vela y Unax Espinosa, alumnos de 1º de Bachillerato, han vivido una sorpresa enorme con Memoria de un fugitivo, un cortometraje escrito y dirigido por ellos que el jurado ha reconocido como el más innovador y creativo del festival. Ellos son los protagonistas de nuestra sección #Gaztegiro.
Asier y Unax son de Santurtzi y este curso han llegado a Somorrostro desde Patronato ikastetxea. El cine les acompaña desde hace tiempo: primero grababan pequeñas historias entre amigos, como una afición. El año pasado presentaron su primer corto a un festival y, desde entonces, se animaron a tomarse el proyecto más en serio. Memoria de un fugitivo es su segunda obra «oficial», aunque, como cuentan, antes ya habían hecho otros cortos para ellos.
La historia tiene un origen familiar. Unax conocía el relato de su bisabuelo durante la Guerra Civil y propuso convertirlo en una película. A partir de esa idea, los dos trabajaron juntos el guion, adaptando los hechos para contar la historia en poco más de trece minutos. En el corto, una persona que huye se encuentra con alguien que decide ayudarla. El resultado es una historia inspirada en un hecho real, contada desde la mirada de dos jóvenes que han querido conservar su esencia y darle forma cinematográfica.
También se encargaron de la dirección y participaron como actores, junto a otros dos amigos. El equipo era pequeño y los recursos, muy limitados: grabaron con un teléfono móvil y aprovecharon distintos escenarios de Hormiguera, en Cantabria, el monte Serantes y El Pobal. Para resolver las escenas y los efectos especiales echaron mano de la imaginación. En una de ellas, por ejemplo, simularon el impacto de un disparo soplando tierra por un tubo.
“Con un móvil y entre nosotros cuatro hemos logrado sacar adelante la película”, recuerdan. Ese trabajo obtuvo el Premio Saregabe al cortometraje más innovador y creativo de SanturZine 2026. El festival reunió 37 cortometrajes de distintas procedencias y contó con obras vinculadas a intérpretes reconocidos del panorama estatal. Por eso, recibir el galardón fue una sorpresa especialmente ilusionante para ambos.
El premio incluye 350 euros, que esperan destinar a mejorar el equipo para sus próximos proyectos, quizá con un micrófono o una cámara. Pero la experiencia también les ha dejado nuevos contactos y conversaciones con personas del mundo del cine. De momento, Asier y Unax quieren seguir aprendiendo, escribiendo y presentando sus trabajos a festivales. Tienen claro que el cine es una afición, pero también un camino que les gustaría explorar. Entre sus sueños está llegar algún día al Festival de San Sebastián.
Sus referentes —Tarantino, Stanley Kubrick y Guillermo del Toro— hablan de su gusto por las historias con una estética propia y alejadas de lo convencional. Sin embargo, Memoria de un fugitivo nace de algo muy cercano: un recuerdo familiar que Unax quiso compartir y que ambos transformaron en una película. Una historia hecha con pocos medios, mucho trabajo en equipo y ganas de contar.
¡Zorionak, Asier y Unax! Qué bien que vuestra pasión por el cine haya encontrado una historia que contar y un premio que celebrar.









